Chaitén luego de la erupción volcánica

Desde la agreste meseta patagónica, los caminos nos llevaron hacia Chaitén para observar los paisajes circundantes, que siguen tan bellos como antes a pesar de la catástrofe natural.
Como tantas veces antes, los pueblos chilenos han demostrado su capacidad para sobrevivir a los desastres naturales y renacer de a poco para mostrar su naturaleza pródiga en bellezas. Es el caso de Chaitén, cuyo volcán hizo erupción durante el 2008 y hoy deja atrás esa noticia para mostrar sus destinos turísticos habituales.

A orillas del océano Pacífico, después de mucho tiempo de abandono, se ha ido reconstruyendo la parte norte con las características propias de la arquitectura costera. En dirección al cerro Vilcún, en un espacio protegido, se construye el aeropuerto nuevo.

La municipalidad local, el Banco del Estado y los servicios públicos se han instalado en ese área, alejados de vientos y cenizas del volcán. Sus bellas playas, sus bosque nativos con vertientes y ríos por doquier le darán dentro de un tiempo el brillo natural que la ciudad tuvo siempre.
  • Sobrevivir a los desastres naturales

    Sobrevivir a los desastres naturales

  • Su naturaleza pródiga en bellezas

    Su naturaleza pródiga en bellezas

  • Después de mucho tiempo de abandono

    Después de mucho tiempo de abandono

  • Puerto de Chaitén

    Puerto de Chaitén

A tres años de la erupción, los chaiteninos organizaron una marcha hacia la boca del volcán, en la que participaron habitantes de la población junto a turistas chilenos y extranjeros. Junto a experimentados guías de la localidad, abrieron así una ruta de trekking a ese cerro para divisar su olla.

La buena noticia es que la ruta hacia el Parque Pumalin está habilitada en forma completa, como también el camino hacia las Termas del Amarillo. Se completa el circuito con los 40 kilómetros pavimentados desde Chaitén hasta el lago Yelcho.

El Parque Pumalín se ubica entre Hornopirén y Chaitén y son varias las actividades recreativas que pueden realizarse allí. Cabalgatas, senderismo, pesca con mosca, paseos con kayak por río y mar son solo algunas de ellas. Es un santuario natural y allí se observan cascadas, miradores y el faldeo del Chaitén. Es una zona ideal para realizar turismo de aventura y acampe.

Para conocer las Termas del Amarillo, hay que dirigirse hacia el sur, realizar unos 26 kilómetros desde Chaitén e ingresar a una zona muy boscosa, con pozos termales naturales. Existen también piscinas rústicas de cemento y algunas cabañas para alojarse. Los baños que allí se toman son generosos en contenido de azufre y resultan curativos.

Desde el año 2011, se cuenta con una Ruta Bimodal con sectores de rutas de tierra y tramos de transbordador para llegar desde Chaitén hasta Puerto Montt. Se pasa por las localidades de Caleta Gonzalo, Hornopirén y La Arena, entre otras.

Chaitén renace de las cenizas y poco a poco vuelve a mostrar sus majestuosa geografía gracias al empuje demostrado por sus pobladores y la gran cantidad de atractivos que posee el área. En Chaiten un cartel dice: “Chile es tuyo” ofreciendo mil razones para recorrer sus alrededores, que van tomando fuerza.
Leer paseo completo... Mónica Pons / Jorge González

Datos Útiles

Para tener en cuenta: La distancia entre Esquel (Argentina) y Chaitén (Chile) es de 225 kilómetros.

Del lado argentino, se accede al paso internacional Río Encuentro por la ruta nacional 259. Allí se realizan los controles aduaneros para luego proseguir hacia Futaleufú en territorio chileno por la ruta CH 231.

Previo a la salida, debe verificarse el estado de los caminos en la dirección de turismo de la Municipalidad de Esquel. Esta cuenta además con la rutina establecida por la Oficina Nacional de Emergencias del Ministerio del Interior de Chile (Onemi) en cuanto a vulcanología.

Ubicación


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