Avistaje de ballenas

Embarcados en una aventura irrepetible, avistamos ballenas adultas y sus crías y aprendimos de sus hábitos y costumbres mientras ellas parecían jugar.
Puerto Pirámides, en la península de Valdés, se ha convertido en el punto de mayor concentración de ballenas francas australes de la costa atlántica patagónica. Allí, en un fantástico entorno de tranquilidad y aire marino, se observa desde muy cerca sus movimientos en el mar.

Temprano por la mañana, y luego de un desayuno suculento, partimos desde Puerto Madryn hacia Península Valdés atravesando la meseta patagónica. La presencia de la costa sobre nuestra derecha compensó con creces tanta tierra inhóspita.

Al ingresar a la península por su parte más angosta, pudimos observar los golfos que la rodean: al norte el San José, al sur el Nuevo. Una vez dentro de la reserva faunística, continuamos hacia Puerto Pirámides, único sitio urbano del área, desde donde parten las excursiones al tan deseado avistaje de ballenas en lanchas especiales.
  • Esa enorme aleta caudal

    Esa enorme aleta caudal

  • Declaradas Monumento Natural

    Declaradas Monumento Natural

  • Callosidades que son su sello de identificación

    Callosidades que son su sello de identificación

  • Portando cada uno su cámara

    Portando cada uno su cámara

  • Parece saludar a los navegantes en su paseo

    Parece saludar a los navegantes en su paseo

Voces provenientes de todos los países del mundo se reunían en ese punto entusiasmadas por la navegación que emprenderíamos minutos después. Portando cada uno su cámara fotográfica, ya la accionábamos aún antes de zarpar.

Las capas amarillas impermeables y los salvavidas individuales dieron la nota de color a la salida hacia el horizonte marítimo. A pesar de lo benigno de la temperatura ambiente, el viento se hacía sentir.

Hacia el país de las ballenas

No demoramos muchos minutos en avistar el primer cetáceo que se acercaba curioso a nuestra embarcación. Como jugando, daba vueltas alrededor nuestro ofreciéndonos sus piruetas acompañadas de fuertes coletazos sobre la superficie del agua. Todas las cámaras estaban alertas a sus saltos y a esa enorme aleta caudal que, cuando se eleva, parece saludar a los navegantes en su paseo: “¿Qué tal, señores?”.

De repente, por un costado de la embarcación emergió una enorme mole oscura e inmediatamente se dejó caer produciendo un estallido que logró empaparnos. Hubo sorpresa y carcajadas nerviosas entre los presentes, pero la tripulación logró que no nos asustáramos.

Desde mayo hasta noviembre de cada año las costas del golfo Nuevo se ven invadidas de ballenas adultas que llegan para aparearse o dar a luz a sus crías, y el espectáculo de multiplica a diario.

Un poco más serenos y mientras algunas ballenas se alejaban de la lancha, el guía nos contó algunos rasgos característicos: “La ballena franca austral presenta un cuerpo curvado y no posee aleta dorsal. Los adultos pueden llegar a pesar entre 30 y 40 toneladas”, explicó. “En su boca curva se disponen unidas a la mandíbula superior unas 260 placas o barbas córneas, llamadas originariamente baleen, de donde proviene el nombre castellano de la ballena”, añadió.

Danza acuática

La navegación continuó su curso hasta que una gigantesca cola de ballena apareció ante nosotros. Durante unos minutos permaneció meneándose en el aire como si tomara aire. El resto del cuerpo estaba sumergido.

La suerte hizo que pudiéramos ver una madre con su ballenato recién nacido, un espectáculo sencillo y de una dulzura única: tan enormes y con tanto cariño como una mascota de nuestra casa. Las aguas tranquilas del golfo les aseguran a las hembras un parto sin sobresaltos.

“En la parte superior de la cabeza poseen unas callosidades que son su sello de identificación, como las huellas digitales, ya que no existen dos marcas iguales”, continuó diciendo nuestro guía en un tono de voz suave, como para no cortar el momento tan íntimo que estábamos contemplando.

Declaradas Monumento Natural en el año 1984, las ballenas francas australes ofrecen a diario miles de anécdotas, nos enseñan sus hábitos y, sobre todo, dejan huella en nuestros sentidos. No olvidaremos jamás un espectáculo tan particular.
Leer paseo completo... Mónica Pons / Jorge González

Datos Útiles

Dificultad: Baja

Duración: 1 hora y media.

Horario: Los botes que realizan avistaje parten desde Puerto Pirámides a las 10, 12, 14 y 16 horas aproximadamente.

Tipo de tour: Avistaje de ballenas

Cómo llegar: Saliendo de Puerto Madryn por la ruta provincial 1 y luego por la 2, tras recorrer 77 km se arriba al istmo Carlos Ameghino, desde el cual se divisa el golfo San José y el golfo Nuevo. Del istmo hasta Puerto Pirámides se debe recorrer 20 kilómetros con dirección este. Desde Viedma se debe tomar la ruta nacional 3 hacia el sur, pasando por el cruce de Las Grutas, hasta el cruce con la ruta 2, la cual se toma hacia el este hasta Puerto Pirámides, repitiendo el camino que describimos en el párrafo anterior.

Para tener en cuenta: Asistir a la península bien abrigado, ya que en la región, por lo general, corre mucho viento. Es preferible sacarse ropa si hace calor, a que falte una campera o un buzo y tener frío. Por otra parte, recomendamos usar la capa impermeable, ya que cuando la embarcación toma velocidad en alta mar, suele salpicar a los presentes, sobre todo a los que se sientan en la proa.

Contacto

Avistajes Bottazzi
1º Bajada al mar, (9121) , Puerto Pirámides, Chubut
Tel: +54 280-4474110 Cel: +54 9280-4363690
E-mail

Southern Spirit- Yellow Submarine
1º Bajada al Mar, (9121) , Puerto Pirámides, Chubut
Tel: +54 280-4495094 Cel: +54 9280-4572340
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Peke Sosa
2º Bajada al mar, (9121) , Puerto Pirámides, Chubut
Tel: +54 280-4495010
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Whales Argentina
1º Bajada al mar, (9121) , Puerto Pirámides, Chubut

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