Arte en los subterráneos de Buenos Aires

Debajo de la gran ciudad existe otra gran ciudad, enorme y antigua como la de arriba. Guarda en su interior pequeños detalles que se mantuvieron a pesar del avance de la modernidad. Sólo hay que bajar las escaleras y animarse a descubrir de qué se trata.
El misterio de los azulejos

La fábrica de cerámicas Cattaneo y cía. nunca se propuso quedar inmortalizada en el tiempo. Sin embargo, aunque bajo tierra, a partir del año 1939 lo logró.

Lo cierto es que de ella salieron recién horneados los azulejos pintados que pasarían a formar parte de las más modernas estaciones de subterráneo de la época.

Aún después de tomar el subte durante años, siempre me ocurre lo mismo cuando paso por esas estaciones: ¿los pintaron antes o después? Y si fue antes, ¿quiénes armaron semejante rompecabezas? La verdadera respuesta a esta duda existencial sólo la tienen los porteños más viejos. Y vale preguntarles, de eso se trata este paseo, de viajar al pasado en tiempo presente.
  • Arte en los subterráneos

    Arte en los subterráneos

  • Los habitantes de la puna

    Los habitantes de la puna

  • Alejandro Sirio (1890-1953)

    Alejandro Sirio (1890-1953)

  • La estación Urquiza

    La estación Urquiza

  • Fábrica de cerámicas Cattaneo y cía.

    Fábrica de cerámicas Cattaneo y cía.

  • La línea E

    La línea E

Los azulejos de la estación Jujuy dejan observar el paisaje jujeño y sus principales actividades económicas, destacando el comercio a lomo de mula y el pastoreo, dos de las típicas actividades que aún hoy, después del año 2000, constituyen la principal actividad de los habitantes de la puna.

El autor de este mural es Alejandro Sirio (1890-1953), quien nació en Oviedo, España, bajo el nombre de Nicanor Alvarez Díaz, y antes de cumplir los 20 años se trasladó a Buenos Aires, donde su habilidad artística fue descubierta por los fundadores de la famosa revista Caras y Caretas. En ella, en el diario La Nación y en la revista El Hogar, fueron publicadas sus obras que se concentraron en su gran mayoría en la historia argentina. Además de un gran artista, Alejandro Sirio fue profesor de la Escuela Nacional de Bellas Artes.

La estación Urquiza nos sorprende con la batalla de Caseros y con el Cabildo de Santa Fé, acontecimientos ambos de los procesos de Independencia y organización de la Nación Argentina. La historia cuenta que, en febrero de 1852, las tropas del gobernador de Entre Ríos, Justo José de Urqruiza, obtuvieron la victoria frente a las de Buenos Aires, gobernadas por Juan Manuel de Rosas.

La polvareda desatada, según los historiadores de la época, por el enfrentamiento a caballo entre los dos bandos es algo que puede observarse de manera notable en la pintura de Léonnie Matthis de Villar (1883-1952), quién nació en Troyes, Francia y estudió en la Escuela de Bellas Artes de París y que, al viajar por España, conoció al pintor argentino Francisco Villlar, con quién se casó y radicó en Argentina.

Las estaciones Entre Ríos y Pichincha permiten apreciar también el arte en los azulejos de la línea E. Pero el subte crece día a día y cada vez suma más estaciones que, aunque modernas, merecen conocerse.

La ciudad crece

Durante la segunda mitad del siglo XIX, cuando no se conocían otros medios de transporte que los tranvías de tracción animal y los ómnibus, nacía la necesidad de idear un sistema capaz de trasladar aceleradamente a los pasajeros entre el centro y la periferia de la gran ciudad de Buenos Aires.

Muchas ciudades del viejo continente -especialmente Londres- se preocuparon por establecer ferrocarriles urbanos a nivel y subterráneos, aunque en principio no dieron los resultados esperados, fundamentalmente debido al uso de locomotoras a vapor.

La ingeniería encontró en la electrificación la solución al anacronismo de los sistemas de transporte y así comenzó la revolución del tráfico urbano.

El crecimiento de la ciudad de Buenos Aires y su tráfico eran tan asombrosos que, según crónicas de la época, la construcción de transportes subterráneos acelerados se convertía en una solución adecuada para "este fenómeno de las épocas modernas".

Desde 1898, comenzaron a sucederse proyectos, leyes y ordenanzas sobre transporte ferroviario subterráneo de pasajeros hasta que, finalmente, el 21 de diciembre de 1909 la Cía. de Tranvías Anglo Argentina fue autorizada para construir y explotar lo que hoy conocemos como Línea A.

Solo 12 ciudades del mundo disfrutaron del subterráneo antes que Buenos Aires: Londres (1863), Atenas (1869), Estambul (1875), Viena (1893), Budapest (1896), Glasgow (1897), París (1900), Boston (1901), Berlín (1902), Nueva York (1904), Filadelfia (1907) y Hamburgo (1912).

La línea E

La construcción de esta línea tuvo varias etapas. El primer tramo, de 3.085 metros, comprendido entre la Plaza Constitución y la intersección de las calles San Juan y General Urquiza, se inauguró el 20 de junio de 1944, para llegar 6 meses más tarde a lo que hoy es la estación Boedo.

A partir del 24 de abril de 1966, la línea comenzó a funcionar entre la estación Av. La Plata y Plaza de Mayo, utilizando al efecto dos nuevos tramos del túnel, uno, entre San José y Bolívar, y el otro entre Boedo y av. La Plata.

Con este nuevo trazado inaugurado por el presidente Arturo Illia, el túnel alcanzó una longitud total de 7.360 metros.

La antepenúltima etapa fue inaugurada el 23 de junio de 1973, cuando su cabecera fue prolongada hasta la actual estación José María Moreno.

La siguiente prolongación se inauguró el 7 de octubre de 1985, cuando se arribó a la estación Emilio Mitre; el 27 de noviembre a la estación Medalla Milagrosa; el 31 de octubre a la estación Varela.

Por último, el 8 de mayo de 1986 se inauguró la estación Plaza De Los Virreyes, actual cabecera del servicio, que sirve de conexión con la estación de transferencia Julio Cesar Saguier del Premetro.

La longitud actual de la línea es de 9.186 m.

Parte de la información fue suministrada por la empresa Metrovias S.A., www.metrovias.com.ar (Historia del subterráneo en la Argentina y en el mundo)
Leer paseo completo...Pablo Etchevers / Pablo Etchevers

Datos Útiles

Horario: Todos los días del año. El subte se encuentra abierto desde las 5 de la mañana hasta aproximadamente las 22 horas.

Tipo de tour: Contemplativo

Para tener en cuenta: Las estaciones donde se pueden apreciar los murales pertenecen a la línea de Subte E, que une las estaciones de Bolivar (Plaza de Mayo) con Plaza de los Virreyes, al oeste de la ciudad de Buenos Aires.


Welcome Argentina - ¿Qué hacer en Ciudad de Buenos Aires?

© 2003-2019 Prohibida su reproducción total o parcial. Derechos de Autor 675246 Ley 11723