Historia de Santa Rosa



La campaña de la Conquista del Desierto fue la que comenzó a alterar las vidas de los primeros pobladores de esta zona, que -según las investigaciones históricas- habrían sido tehuelches, grupos tribales que habitaban originalmente el actual territorio de La Pampa y cuya presencia es conocida como la primera de carácter humano en el lugar.

La Campaña del Desierto desbarató el modo de vida de estos habitantes con la explotación de sus tierras a través del uso de tecnologías modernas y desconocidas hasta entonces. Así, en 1882, cuando culminaron las campañas militares, el gobierno entregó 15.000 leguas recién conquistadas, que fueron enajenadas a los pueblos aborígenes.

En 1883 se inauguró el primer establecimiento ganadero de la zona, administrado por don Tomás Mason, en las tierras que le habían sido asignadas a su yerno, el coronel Renigio Gil. Fue Mason quien, envalentonado por un espíritu emprendedor que no lo abandonaba nunca, se propuso la creación de un pueblo en estas tierras.

Mason fue tentando así a forasteros que pasaban por ahí, como fue el caso de León Safontás, un francés de 26 años que quedó en la historia como el primer habitante del poblado. Más adelante, el lugar se fue poblando con numerosas familias, como los Monnier, los Bousquet y los Lacheral. Llegaban habitantes, en su mayoría franceses, muchos de ellos desde Trenque Lauquen. Finalmente, Mason consiguió fundar oficialmente el pueblo (en permanente crecimiento) el 22 de abril de 1892.

La agricultura y la ganadería, que se habían afirmado en las décadas del ‘20 y ‘30 en la zona, fueron y siguen siendo las actividades más importantes y pujantes del lugar, dándole a Santa Rosa (capital de la provincia de La Pampa) el carácter de población trabajadora de la tierra y pujante por excelencia, además de un lugar en permanente crecimiento turístico.

Vinos
Pesca