Cerro Fitz Roy, El Chaltén (foto: Chaltén trekking)
Para llegar desde Calafate, hay que transitar sólo 212 kilómetros por una ruta nueva y totalmente pavimentada que costea el lago Argentino y luego el lago Viedma hasta que se divisa ante nuestros ojos la inmensidad y grandeza del cerro Fitz Roy, en cuya base se encuentra El Chaltén.
Bautizado como la "capital nacional del trekking", El Chaltén debe su existencia a un conflicto limítrofe con el país vecino que se resolvió finalmente en el año 1997, y que logró hacerlo conocido en el mundo para los amantes de los deportes de aventura y en especial de los caminantes.
La majestuosa presencia del cerro Fitz Roy es inconfundible. Casi todo el año su cumbre se encuentra cubierta por una nube que los tehuelches, habitantes originarios del lugar, confundieron con humo. De ahí el nombre de "chaltén" que significa "montaña que humea". El hombre blanco llamó a este cerro Fitz Roy en honor al primer escalador que hizo cumbre en este particular y bello macizo de piedra.
Desde sus inicios, el pueblo llamó la atención de andinistas y escaladores por ser el punto más cercano desde donde se podía hacer base para escalar el famoso Fitz Roy, pero a medida que se lo conoce se sabe que además del montañismo, la naturaleza posee aquí verdaderos santuarios para ir de pesca, caminar o bien deleitarse con la belleza casi virgen de este paisaje.
Hoy, son más de mil sus habitantes estables, cifra que se multiplica hasta 20 veces con la llegada de la primavera y el verano. De noviembre a mayo, El Chaltén es visitado por turistas de todo el mundo que se acercan para disfrutarlo y caminar por algunos de sus senderos, que parten desde el mismo pueblo y son aptos para todo público, de acuerdo a los distintos grados de dificultad.
La temporada alta va de noviembre a marzo, cuando los días son más largos y el clima acompaña para hacer trekking. Diciembre y enero concentran la mayor cantidad de turistas, así que si preferís menos gente en los senderos, octubre, abril y principios de mayo son excelentes alternativas. Muchos alojamientos y servicios cierran entre junio y agosto por el invierno patagónico.
Con 3 a 4 días alcanza para hacer los trekkings más importantes, como Laguna de los Tres y Laguna Torre, sin apurarse. Si querés sumar excursiones como el Glaciar Viedma o días de descanso por si el clima no acompaña, lo ideal es planificar entre 5 y 7 días.
La distancia es de aproximadamente 220 kilómetros y el viaje en bus o combi dura entre 3 y 3.5 horas por la Ruta Nacional 40. Hay varias empresas que cubren el trayecto todos los días en temporada alta, y también se puede llegar en auto alquilado disfrutando de las vistas de la estepa patagónica.
Sí, el ingreso al sector norte del Parque Nacional Los Glaciares tiene un costo que se abona al llegar a la localidad. El valor se actualiza periódicamente, por lo que conviene consultar el monto vigente antes del viaje. Con esa entrada se accede a todos los senderos y miradores de la zona.
Los senderos más elegidos son:
• Laguna de los Tres, con vista al Monte Fitz Roy
• Laguna Torre, frente al Cerro Torre
• Mirador de los Cóndores y Mirador de las Águilas, ideales para caminatas cortas
• Loma del Pliegue Tumbado, para quienes buscan un desafío de altura
Todos los senderos parten directamente desde el pueblo, sin necesidad de traslado.
No es obligatorio para los senderos principales, ya que están bien señalizados y son aptos para caminantes con experiencia básica. Sin embargo, para excursiones de trekking sobre hielo, travesías de varios días o rutas técnicas, sí se recomienda o exige la contratación de guías habilitados.
La oferta incluye desde hostels y campings hasta cabañas, hoteles boutique y estancias de campo en los alrededores. En temporada alta la disponibilidad se reduce rápido, por lo que se recomienda reservar con varios meses de anticipación, especialmente entre diciembre y febrero.
Es posible como excursión de un día completo, pero no es lo ideal si querés hacer trekking, ya que la mayor parte del tiempo se iría en el traslado. Para aprovechar los senderos y disfrutar las vistas del Fitz Roy con calma, lo recomendable es pernoctar al menos una noche en el pueblo.
El clima es muy cambiante durante el mismo día, con viento fuerte casi todo el año. Se recomienda llevar:
• Ropa técnica en capas
• Campera cortavientos e impermeable
• Calzado de trekking con buen agarre
• Protector solar y anteojos de sol, incluso en días nublados
Además de los senderos, el pueblo ofrece cervecerías artesanales, casas de té, navegaciones al Glaciar Viedma con opción de trekking en hielo, y paseos en bicicleta por los alrededores. También es un excelente punto de partida para observar fauna patagónica como cóndores y guanacos.
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