El Tren a las Nubes es uno de los paseos más emblemáticos del turismo en Salta y un imperdible para quienes visitan el Noroeste argentino. El recorrido trepa la montaña desde los 1.187 metros de la ciudad de Salta hasta los 4.200 metros sobre el nivel del mar en el Viaducto La Polvorilla, atravesando paisajes que cambian de color a cada kilómetro y que convierten este viaje en uno de los ramales ferroviarios más altos del mundo.
La formación parte desde la estación Salta del histórico ferrocarril Belgrano, con vagones reacondicionados, butacas cómodas, ambiente climatizado, sistema de audio y pantallas, además de coche comedor y servicio médico a bordo para asistir a los pasajeros frente al apunamiento o mal de altura. El viaje combina historia, ingeniería y naturaleza en una experiencia que recorre 434 kilómetros entre ida y vuelta.
Durante el trayecto se atraviesan trece viaductos, dos zig zags, dos rulos y nueve túneles, verdaderas obras de ingeniería que datan de principios del siglo XX. En Campo Quijano se puede ver la primera locomotora a vapor que recorrió estas vías, mientras que en El Alisal el tren sortea el desnivel mediante un singular sistema de vías en zig zag. Más adelante, el viaducto El Panteón y antiguas estaciones abandonadas dan cuenta de la vida ferroviaria de otra época.
El paisaje se transforma a medida que se gana altura: la vegetación da paso a montañas de tonos verdes, rosados y marrones, producto de los distintos minerales presentes en la zona, entre ellos el cobre. Cerca de la estación Muñano se obtiene una vista privilegiada del Nevado del Acay, de casi 6.000 metros de altura.
San Antonio de los Cobres, a 3.775 metros sobre el nivel del mar, es una de las paradas más esperadas del recorrido. Allí los viajeros pueden recorrer la feria artesanal local, donde las comunidades de la Puna ofrecen tejidos elaborados con lana de llama, oveja y cabra, además de platos típicos como locro, empanadas, milanesas de llama y mote con queso.
El punto culminante del viaje es el Viaducto La Polvorilla, una estructura de acero sostenida por soportes de hierro de 40 metros de altura, construida para salvar una depresión de más de 200 metros. Llegar hasta allí, a 4.200 m.s.n.m., es uno de los grandes atractivos del Tren a las Nubes y un motivo de orgullo para los salteños.
Quienes deseen sumar otra parada en el regreso pueden visitar Santa Rosa de Tastil, sitio arqueológico vinculado al Qhapaq Ñan, con su museo de sitio y su centro de artesanos.
Para conocer en detalle horarios, tarifas y modalidades de viaje (Bus Tren Bus o Solo Tren), recomendamos visitar la nota especial de Welcome Argentina sobre el Tren a las Nubes.
Tips para el viaje
- Llevar abrigo, anteojos de sol y protector solar, ya que la temperatura desciende notablemente en altura, incluso en verano.
- Evitar comidas pesadas y bebidas alcohólicas el día previo al viaje, y dormir bien la noche anterior para facilitar la aclimatación.
- Llevar agua, caramelos o chicles para ayudar a mitigar el apunamiento.
- Moverse con tranquilidad durante la parada en La Polvorilla, evitando esfuerzos físicos por la altura.
- Presentar DNI o pasaporte y el voucher impreso de la reserva al momento de abordar.
- Consultar con anticipación las condiciones climáticas, ya que por tratarse de una excursión de alta montaña puede sufrir modificaciones o cancelaciones por seguridad.