Historia de Copahue



Los aborígenes fueron los primeros que habitaron esta zona, que toma su nombre del volcán Copahue (“lugar de azufre” en la lengua de los mapuches), a cuyos pies se levanta hoy la Villa Copahue. Ellos fueron quienes reconocieron primero la innumerable cantidad de ventajas de sus aguas, que calman dolencias y alivian males. Fue por eso que un médico expatriado en Chile, el Dr. Pedro Ortiz Vélez, en 1870, se acercó al cacique Chenquel para solicitar permiso para trasladar enfermos allí.

La comunidad científica se vio interesada en el fenómeno de las aguas de Copahue y en 1899 se publicó con el nombre de Los baños termales desde Copahue un libro sobre el tema que escribieron dos médicos militares, el Dr. J. M. Cabezón y L. Maciel.

Ya en el 1900, el Dr. Enrique Herrero Ducloux investigó las primeras muestras de agua que fueron extraídas de Copahue para su estudio, y por su parte el ingeniero Lavenier elaboró un detallado informe donde comparaba estas termas con las otras termas del país. Dicho informe, en el que Lavernier ponía énfasis en la calidad de las termas de Copahue, fue presentado al Ministerio de Agricultura para que tomaran en cuenta la importancia de las termas.

Finalmente, la reserva nacional Copahue fue creada oficialmente por decreto 105.433 del Poder Ejecutivo Nacional el 11 de mayo de 1937. En un principio, esta reserva fue jurisdicción de Parques Nacionales y pasó en 1950 a manos de la Comisión Nacional de Energía Atómica hasta que en 1962 se hizo cargo la provincia de Neuquén. Tiene una extensión de 40.500 hectáreas. En julio de 1988, según una ley provincial, se creó el Ente Provincial de Termas del Neuquén.

Hoy las termas de Copahue están avaladas por la Organización Mundial de la Salud y su complejo termal, que es central en la Villa, cuenta con un equipo médico de atención permanente para recibir a todos aquellos que vienen a visitarlas de todos los lugares del mundo. Este panorama, junto al paisaje volcánico, hace de Copahue un lugar ideal para descansar y relajarse, además de realizar otras actividades como el trekking, la pesca deportiva o la visita a las estancias de la zona.

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