El merchandising es hoy también una forma de comunicar la pertenencia a un grupo. Esto se ha naturalizado totalmente en los seguidores de los equipos de fútbol, no solo a nivel local sino en todo el mundo. A ello han ayudado muchísimo las nuevas tecnologías y sus modernas formas de comercialización.
Hay fanáticos del Barcelona (España), del Real Madrid (España), del Manchester United (Inglaterra), del Chelsea (Inglaterra), del Milan (Italia) y del Napolí (Italia) en todo el mundo, hasta en los lugares más remotos de nuestro planeta. El fanatismo se ha globalizado y esto también se manifiesta con los grandes equipos del fútbol argentino.
La camiseta de Boca Juniors, la de River Plate y la de otros grandes del futbol argentino como Independiente, Racing, San Lorenzo y Vélez Sarsfield es usada de manera natural por hinchas que muchas veces ni siquiera han pisado suelo argentino. Lo cual evidencia que la pasión ya no tiene territorio.
Lo llamativo es que cuando uno de estos hinchas visita nuestro país, no puede dejar de acercarse a alguno de los tantos t-shops que distribuyen la indumentaria y el merchandising del equipo en cuestión.
Remeras, pantalones, camisetas oficiales, vinchas, banderas, llaveros, juguetes, pelotas, viseras o bufandas, todo es válido para llevarse un recuerdo del cuadro de sus amores a sus países de origen.
Conozco a unos cuantos que abandonaron sus países y se quedaron para siempre viendo al equipo del cual eran fanáticos a distancia. Con sus rituales, con sus códigos y ahora con sus nuevas rutinas de cada domingo. "La vida por un amor", dirán ellos. El fútbol y la pasión todo lo pueden.
