Abriendo las puertas de Cachi
Hay viajes imperdibles. Salta, la cuesta del Obispo, la recta del Tin Tin y el pequeño pueblo blanco de Cachi forman parte de uno de ellos. Un recorrido para volver a mirar.
Como agua de vertiente
A 12 kilómetros de Cachi, un sitio único con un arroyo de aguas transparentes, punto de encuentro de todo el pueblo en el verano. Ideal para el mate, el asado, el fogón e incluso para armar campamento.
El aujero Así se llama este restaurante-museo que además de ofrecer excelente cocina casera rescata los recuerdos y costumbres de este pueblo norteño.
El río más largo del país
El Nevado de Acay da origen a un pequeño hilo de agua que se va convirtiendo en río a medida que avanza. Arrastra a su paso distintos nombres. Luego de 3000 kilómetros, desemboca en el Río de la Plata.
Mi pueblo blanco
Por sus callejas de polvo y piedra, como diría Serrat, Cachi se muestra a los viajeros que se acercan a descubrir su riqueza arqueológica y cultural.
Tesoros a ras del suelo
El pequeño poblado de Cachi guarda en sus alrededores una riqueza arqueológica y antropológica inimaginada. Un lugar que merece conocerse con los ojos bien abiertos.
Colomé cosecha 1831
A 157 km de Cachi, en un rincón cuidado y escondido de los valles calchaquíes, Colomé cultiva celosamente las vides más antiguas del país.