Creado el 22 de agosto de 1935, el pueblo de Río Mayo recién recibió su primera Comisión de Fomento refrendada por la gobernación del Chubut en 1941.
Sus antecedentes se remontan al año 1885, cuando una expedición al mando del gobernador del territorio del Chubut, teniente coronel Jorge Fontana, exploró y descubrió el río que los aborígenes tehuelches llamaban A'Ayones (“tierra de pantanos”).
Don Gregorio Mayo pertenecía a “Los rifleros del Chubut” y, como ayudante del gobernador, cumplió una tarea preponderante durante la misión emprendida.
Los “rifleros” produjeron informes sobre cuáles eran las zonas aptas para la agricultura y cría de ganado ovino. En varias salidas de reconocimiento recorrieron el río Senguer desde el lago del mismo nombre hasta su desembocadura en el lago Muster.
Trevelin, antes llamada Colonia 16 de Octubre, fue reconocida por el mismo grupo expedicionario. Posteriormente, recorrieron y bautizaron el actual lago Fontana en el nacimiento del río Senguer.
“Del campamento hasta las lomas, fuimos por legua y media; nuestro rumbo fue este-sureste; fuimos cortando campo para evitar la punta de los cerros. El valle es pobre en toda su extensión y la calidad del campo no justifica poblarlo de ganado. Al oeste se ve un lindo valle por el que corre un arroyo que hemos llamado Mayo, y al valle lo llamaremos Franco.” Parte del texto que se conoció como diario de viaje.
El gobernador Fontana designó el paraje con el nombre de Río Mayo en homenaje a su explorador. Allí se iría asentando años después la población conocida como “Paso Río Mayo” o también “Bajo Río Mayo”. El lugar se consideraba óptimo para el descanso y cruce de carreros. Así, los más dispuestos se establecieron desafiando las inclemencias del clima y la soledad.
El pueblo comenzó a tener vida propia. La ganadería ovina era y sigue siendo la mayor actividad económica zonal y la que ha aportado su actual cultura.
En el año 2001, Río Mayo fue declarada Municipio Turístico Rural. Sus recursos naturales y su estratégica ubicación dentro del Corredor de la Patagonia Central le otorgan un lugar de privilegio.
Cuenta con su fiesta propia, que comenzó en 1984 entre la misma gente de campo. Su importancia fue creciendo hasta llegar a la actual Fiesta Nacional de la Esquila, en la que se destaca la importancia de esta economía regional que abarca la ganadería ovina extensiva.
Leyenda “El chorlo” del libro Joiuen Tsoneka (leyendas tehuelches) de Mario Echeverría Baleta
Kius es el nombre Tsoneka del Chorlo. Tuvo destacada actuación en la reunión de la laguna porque hasta ese momento era el único que conocía la Patagonia y sugirió a la Asamblea que para la salvación de Elal lo más conveniente era que se trasladase a la tierra del hielo y la nieve, donde podría vivir feliz con todos los animales que era sus amigos.
La moción fue bien acogida y así se hizo, naturalmente que Kius le temía a la venganza de los espíritus malignos de la nieve y del frío, por eso emigra durante el invierno y regresa en la primavera conviviendo con el chingolito de quién es muy amigo.
Joiuen: Leyenda
Tsoneka: nombre verdadero de los llamados : tehuelches, Aónikenk o Chonkes
Elal : nombre propio del héroe de los Tsonekas
Kius: chorlo (ave patagónica)
del Libro ¨Una Excursión al Neuquén, Río Negro,Chubut y Santa Cruz¨de Francisco P.Moreno, Edit.El Elefante Blanco
Capítulo ¨Del Lago Fontana al Lago Buenos Aires¨
.....Poseía yo datos exactos sobre esta depresión del río Mayo que me habían comunicado los señores Steifeld y Botello, cuando en 1888 dispuse exploraran la región entre el Lago Buenos Aires y el Lago Fontana, y me es agradable reconocer aquí la exactitud de esas observaciones. En la depresión transversal del Coihaike y del Mayo tienen origen esos dos ríos, alrededcor de una insignificante elevación volcánica que ocupa el centro de un manantial en el cañadón común.
Acampamos en la pintoresca hondonada después de un difícil descenso por lo empinado de las faldas boscosas y pedregosas y el 29, siguiendo el cauce del Mayo, examiné la Casa de Piedra, caverna en la lava negra y rojiza. Las faldas denudadas muestran las areniscas y arcillas terciarias cubiertas por un manto glacial de treinta metros de espesor y éste por humus, y por ellas volvimos a la meseta, cada vez más ondulada por la erosión posterior al depósito glacial que la cubre. La marcha fue penosa por los bosques y pantanos, pero bien compensada con el espectáculo de tan hermosos terrenos. El temporal amanezaba, granizaba y resolvimos establecer campamento temprano, a orillas del arroyo Chalia para dar descanso a las sufridas mulas.¨.......