Turismo aventura con Iguazú Forest

Los caminos de la selva se apoderaron de nuestra existencia. Rojos, verdes, salvajes, nos incitaron a recorrerlos para descubrir los enigmas de los chamanes guaraníes.
Puerto Iguazú dejó de ser un sitio turístico para ser conocido en sólo dos días. Fiel reflejo de ello son las intensas e interesantes actividades que los operadores del sector han desarrollado para que el turista permanezca más tiempo en la región. A las propuestas tradicionales de visitas a las Cataratas del Iguazú –del lado argentino y brasileño– se le suman los paseos náuticos, visitas a comunidades guaraníes, safaris fotográficos en la selva misionera, visitas a las cataratas durante las noches de luna llena y un renovado turismo de aventura que combina travesías en vehículos 4 x 4, trekking, tope rope, cannopy y rappel en las inmediaciones del Parque Nacional Iguazú.

Al enterarnos de esta última oferta quisimos investigar más al respecto, y para ello nos pusimos en contacto con la gente de Iguazú Forest, quienes nos invitaron a relevar las actividades de aventura que han desarrollado en un circuito ubicado en la reserva forestal de Puerto Península, a 7 km de Puerto Iguazú, sobre las barrancosas orillas del río Paraná.

Una temperatura espléndida, nada de humedad, y un cielo con pocas nubes nos auguraban que ese día íbamos a tener una intensa jornada en medio de la jungla paranaense, un tipo de selva subtropical de Sudamérica, con particularidades en biodiversidad únicas en el mundo.
  • Canopy en la selva

    Canopy en la selva

  • Rapel en la cascada

    Rapel en la cascada

  • Recorriendo senderos

    Recorriendo senderos

  • Los caminos de la selva

    Los caminos de la selva

  • En contacto con la naturaleza

    En contacto con la naturaleza

  • Aves de lugar

    Aves de lugar

  • Árboles de más de 150 años

    Árboles de más de 150 años

Nos recomendaron que nos vistiéramos con algo cómodo y que lleváramos una muda de ropa para cambiarnos luego de realizar el rappel desde una cascada. Al oír aquello, nos imaginamos al mejor estilo “Indiana Jones”, bajando con suma precisión desde el salto de agua.

Muy puntuales nos pasaron a buscar por el lugar donde estábamos alojados y a toda velocidad nos fuimos por un camino de tierra hacia la “zona de acción” de Iguazú Forest.

Tras recorrer los 7 km desde Puerto Iguazú, gran parte de los cuales el vehículo off-road transitó con la doble tracción activada internándose en la tupida selva misionera, llegamos al circuito de ecoturismo más interesante del área de las tres fronteras.

Descendimos del 4 x 4 y comenzamos a realizar el trekking, identificando diversas especies de la flora, descubriendo las relaciones de “competencias” y “equilibrio” en el maravilloso mundo de la naturaleza.

Caminamos por alfombras naturales hacia uno de los “eco-laboratorios” más importantes del reino vegetal. Nuestro guía nos explicó que allí se encuentran muchos de los componentes de los medicamentos que luego compramos en las farmacias. Vimos helechos, ortigas gigantes, orquídeas y árboles de más de 150 años como cedros, ceibos, “ibirapitás” o “María Preta”, rodeados de lianas trepadoras y ahorcadoras.

Durante la caminata escuchamos muchos sonidos generados por las aves de lugar, pero al ser tan perenne el follaje de la selva, se dificultó mucho poder avistarlas.

Luego del trekking nos fuimos a la zona de las cañafístulas gigantes, donde fuimos provistos de todo el equipo de seguridad –arneses, cascos– más la asistencia del personal especializado de Iguazú Forest, para subir por una escalera de soga hasta una plataforma ubicada en la copa de un árbol de más de 30 m de altura. Desde el entablado apreciamos todo el “techo” de la selva.

Luego de unos minutos de contemplación fuimos invitados a realizar un cannopy o “vuelo de pájaro” desde la plataforma donde estábamos parados hasta otro árbol. Dejar que la fuerza de gravedad haga de las suyas, mientras nos tiramos por la “tirolesa”, colgados de un cabo hacia el otro vegetal, es una experiencia indescriptible. En un intento por sentir la libertad desplegamos nuestros brazos y la brisa nos envolvió haciéndonos creer que teníamos alas…, alas para volar.

“¡¡¡Yuujuuu!!!”, es todo lo que atinamos a gritar, mientras fuimos recibidos por otro de los asistentes desde la nueva tarima.

Totalmente excitados por la experiencia vivida desde los aires, nos fuimos por un sendero hacia el salto de agua donde haríamos el rappel.

Una fresca y fantástica cascada en el medio de la selva sería el punto de partida para desarrollar la nueva actividad. Luego de una demostración, y de la charla de seguridad nos animamos a sentir el peso del agua cayendo sobre nuestro cuerpo, mientras descendíamos por el salto.

Adrenalina, concentración y movimientos justos…es todo lo necesario para descender victoriosos de la cascada. El agua nos empapa, la frescura nos invade y casi sin darnos cuenta descendemos los 35 m. Alegría y reconocimiento mutuo es lo que se gana a medida que el resto de los participantes toca tierra firme. Luego de cambiarnos, volvimos a la camioneta 4 x 4 para volver a la ciudad.

Durante el regreso, el guía cautivó nuestra atención al relatarnos sobre distintos aspectos de la cultura guaraní, de quienes ellos aprendieron mucho para poder estar tanto tiempo en la selva. Nos contó que cada tribu tiene un chamán, una especie de sabio y “médico brujo”, a quien los guaraníes acuden para solicitar permiso para casarse, para poner los nombres de los niños, e incluso para solicitarles la medicina –natural, por supuesto– en algún caso de enfermedad.

Al parecer, estas personas viven prácticamente en un continuo trance, transportándose a otra dimensión de donde sacan todas las respuestas, recetas y nombres para aplicar a los miembros de la tribu.

Luego de la enigmática explicación, el silencio de la selva misionera nos invadió. Es fantástico poder apreciar cómo la naturaleza se encargó de diseñar esa topografía envidiable y paradisíaca. El cansancio tras la expedición se apoderó de nosotros y, ya relajados y satisfechos por el momento compartido, nos dejamos llevar una vez más hacia la civilización.
Leer paseo completo...Pablo Etchevers / Eduardo Epifanio

Datos Útiles

Duración: 5 horas

Para tener en cuenta: Se puede realizar por la mañana o por la tarde.

Contacto

Iguazu Forest
Entre Ríos 66, (3370) , Puerto Iguazú, Misiones
Tel: +54 3757-425500 Cel: +54 93757-678611
E-mailWeb


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