Pensada desde su origen como una villa de verano, Potrerillos es hoy una de las localidades más interesantes para el turismo que tiene la provincia de Mendoza, a tan solo 70 kilómetros de la capital provincial.El espejo de agua que lleva el mismo nombre que la villa posee una superficie cercana a las 1.500 hectáreas y tiene un recorrido de 14 kilómetros de largo y casi 3 kilómetros de ancho, que sirven para dar lugar a distintos prestadores turísticos y actividades, entre las que se destacan el rafting, la pesca deportiva de truchas y pejerreyes, el camping y un gran número de actividades al aire libre ideales para toda la familia.
Alrededor del dique Potrerillos, diversos son los emprendimientos turísticos y de alojamiento que tientan a descubrir, ya sea en hoteles, hosterías o cabañas, la belleza y la armonía de esta región mendocina, donde las altas montañas, el valle y los ríos Blanco y Mendoza incitan al visitante a prolongar siempre su estadía.