Karina Jozami
El Barracuda ya es un clásico en Ushuaia, desde hace más de 30 años realiza una excursión inolvidable. |
Fue el primer barco en llevar turistas por las aguas del canal de Beagle para conocer la fauna y el paisaje marino de esta bella región.
La directora del Instituto Fueguino de Turismo nos había invitado a formar parte de una excursión marítima que sería maravillosa. Luego de caminar un rato por los muelles, entre los modernos catamaranes apareció el famoso Barracuda.
El Barracuda es hoy un pintoresco barquito de otros tiempos que ha logrado llegar intacto hasta nuestros días gracias al esfuerzo de su dueño, quien recibe a los turistas en la barandilla del barco y los invita a pasar al interior. |
 |
Al alejarnos de la bahía, la costa permitía observar distintos puntos de interés: el Museo del Fin del Mundo, el Museo Marítimo y las pequeñas cumbres que rodean la ciudad de Ushuaia: los montes Olivia, Cinco Hermanos y Escarpados.
Mientras navegamos, comenzaron a contarnos la historia de este singular barco, que fue construido en el año 1950 por la Flota Fluvial Argentina para la navegación por el río Paraná. Cuando la empresa naviera cerró, el barco se transformó en uno de los atractivos del delta bonaerense, esta vez para la compañía privada Navidelta. En 1975 lo adquirió don Vicente Pantín. |
 |
Este visionario lo trajo hasta Ushuaia y así el Barracuda fue la primera embarcación de la ciudad austral en llevar turistas a recorrer el canal de Beagle. Hoy, después de 30 años, sigue haciendo la misma ruta.
Con el equipamiento modernizado y apto para surcar esta agua sin poner en riesgo la tripulación, su nuevo capitán se esmeró por acondicionar la nave tal como era en sus mejores años, respetando pequeños detalles que le imprimen su encanto particular, especialmente en el comedor con sus veladores de bronce y sus bancos de madera.
Rápidamente nos íbamos acercando a la isla Casco, donde aminoramos la marcha para observar una colonia de aves que llamó nuestra atención desde lejos. Según nos informaron los guías, nos dirigíamos hacia las islas Brigdes, nombre con el que el primer pionero de Ushuaia las bautizó en honor a sus hijas.
En todas ellas habitan aves sorprendentes y gracias a las características del barco se pueden ver como si estuviesen al alcance de nuestras manos. |
 |
El Barracuda avanzaba por el mar a una velocidad crucero de 8 nudos mientras el capitán de la embarcación ponía proa hacia el faro Les Eclaireurs, el que por su ubicación es el faro argentino más austral del mundo y no el San Juan de Salvamento, inmortalizado por el escritor Julio Verne como “El faro del fin del mundo”.
Luego de divisar este faro, recorrimos la Isla de los Lobos, habitada por estos enormes mamíferos que curioseaban alrededor del barco.
La vuelta nos encontró en otras islas, donde cormoranes magallánicos e imperiales revoloteaban junto a albatros y petreles mientras las olas golpeaban la proa. Todos los presentes pasamos al comedor a merendar ricas tortas caseras junto a un esplendoroso té.
Luego de tres horas, el increíble Barracuda volvía a amarrar en la costa y finalizaba su travesía. Una más en sus treinta largos años. |
|
Welcome Argentina - Paseos en Ushuaia
© 2003-2012 Prohibida su reproducción total o parcial. Derechos de Autor 675246 Ley 11723
|



| |


3 horas.
|
|

| |


En temporada salidas diarias a las 9:30 y 15hs.
|
|


|