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El zoológico nació en 1907 como una selva tropical algo atípica. Sobre la avenida Iraola abre sus puertas de hierro forjado para dar rienda suelta a la alegría de quienes ya tenemos el ticket de entrada en la mano.
Alfredo Plot, su primer director, fue el padre de este proyecto. Gracias a la donación de su colección particular de animales, el zoológico dejó de ser sólo un sueño. Plot se encargó del diseño y de la distribución de los ambientes mientras que el ingeniero Antonio Cravetti estuvo a cargo de la parquización del predio.
Para hacer más atractivo el recorrido, el zoo está distribuido por patrones temáticos. Solo hay que subirse a un pequeño tren que nos conduce en un viaje pintoresco a través de lagos, llanos y selvas. El soplar del silbato invita a dar inicio a esta maravillosa travesía.
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Las visitas guiadas desarrollan diversos circuitos. Los más elegidos son los grandes mimosos, área de interpretación ambiental y las visitas alimentarias. Una opción para los no videntes y disminuidos visuales es el contacto con ejemplares taxidermizados a través de guías especializados.
Dame la patita
Entre los animales más escandalosos, se destacan los guacamayos y los monos aulladores, que reclaman la atención de los espectadores de forma ininterrumpida. En el otro extremo está Pelusa, la elefanta más famosa de La Plata, que con solo su tierno mirar logra acaparar el interés de los transeúntes.
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Nico, el león, hace gala de sus rugidos e intimida detrás de las rejas de su hogar. No se cansa de representar una y otra vez el papel de malvado y se echa panza arriba a dormir la siesta.
A metros de él, algunas tortugas holgazanas toman sol, plácidamente recostadas en los troncos de los árboles o a la orilla de la laguna.
Gansos, patos y castores conviven en armonía en los islotes que se forman en medio de los lagos.
En tanto, arácnidos y ofidios comparten morada en el serpentario. Allí se reúnen las miradas de chicos y grandes, alertas al lento movimiento de estos animales.
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Como en casa
El respeto por la vida natural es uno de los lemas más importantes del Jardín Zoológico; para ello continuamente se pone énfasis en generar espacios amplios donde el animal no padezca su encierro.
Además, posee una flora de miles de ejemplares, entre especies exóticas y autóctonas, que sirve de marco natural para recrear el hábitat originario.
Por otro lado, con el avance de las ciencias veterinarias el establecimiento se transformó en reserva de especies en extinción gracias a modernas técnicas de reproducción en cautiverio.
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Entre los animales que se desarrollan bajo este sistema, observamos a los guacamayos, los loros y el oso de anteojos o ucumari, nombre quechua del único oso de América del Sur que aquí se adaptó perfectamente.
El de La Plata es, además, el único zoo del país donde se reproducen flamencos. También participa en proyectos de conservación de felinos sudamericanos en peligro de extinción como el gato montés, jaguar, ocelote y puma, entre otros.
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Para tener en cuenta
El zoo posee un sector de camping equipado con juegos, asadores y mesas bajo una tupida arboleda. Ideal para pasar un día en familia antes o después de haber disfrutado de la naturaleza y la vida animal. |
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Contacto:
Zoologico Paseo del Bosque (1900) La Plata - Buenos Aires Tel: +54 (221) 427-3925 E-mail |
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