Yavi

A 16 kilómetros de La Quiaca encontramos la localidad de Yavi, un pueblo de principios del siglo XV que parece detenido en el tiempo.

Para acceder a esta singular población se debe transitar la ruta provincial 5, que recorre el trayecto del tradicional camino al Alto Perú y se encuentra pavimentada y en perfectas condiciones.

Al llegar al pueblo nos llamó la atención la tranquila aridez de su emplazamiento. Yavi se encuentra surcada por el río del mismo nombre y en sus orillas crecen sauces que dan un verde intenso que contrasta con el paisaje desértico.

Una de las mejores maneras de apreciar esta pequeña ciudad es caminar por sus anchas calles y contemplar las casas de adobe y paja, los materiales más comunes en las construcciones del lugar.

Visitar Yavi implica conocer la magnífica iglesia consagrada a San Francisco de Asís y la famosa Casa del Marqués, edificios ubicados uno frente al otro sobre la Av. Marqués Campero.

Desde el exterior, la iglesia Ntra. Sra. Del Milagro es un edificio interesante. Se destaca el notable juego volumétrico obtenido por la combinación de cuerpos yuxtapuestos en la nave principal. Pero su más notable valor se encuentra en el interior, donde nos encontramos con una estructura de muros de adobe que sostiene troncos rústicos ensamblados, sobre los que descansa un cañizo que soporta las tejas.

  • Un pueblo de principios del siglo XV

    Un pueblo de principios del siglo XV

  • La iglesia Ntra. Sra. Del Milagro

    La iglesia Ntra. Sra. Del Milagro

  • La Casa del Marqués

    La Casa del Marqués

  • Detenido en el tiempo

    Detenido en el tiempo

De inmediato percibimos la excepcional riqueza de todo el equipamiento. Ya en la entrada los herrajes de la puerta anticipan la ornamentación de la estructura de madera, cuyas vigas y puntales incluyen tallas enriquecidas con cabecitas de querubines.

Unos pasos más al interior aparece el púlpito tallado de madera y cubierto de oro a la hoja, que resplandece por todo el salón. Todo se mantiene cromáticamente uniforme por el dorado, las cornisas, las columnas y los nichos con las imágenes que añaden algo de relieve al conjunto.

Entre lo que más llama la atención de los visitantes, aparecen los cuadros y esculturas que fueron traídos desde Cuzco para su ornamentación en el año 1690.

La iglesia de Yavi es, sin duda, el edificio más destacado del pueblo y lo fue también en los tiempos de los marqueses de Tojo, cuando su función era la de capilla palatina respecto de la Casa del Marqués, sede feudal de toda la puna argentina y una cierta extensión de la actual Bolivia.

La Casa del Marqués es una antigua casona que perteneció al único marquesado que hubo en la Argentina. Se trata de una casa de estilo colonial que presenta gruesas paredes de adobe y techo de tejas y barro, y un patio interno empedrado.

A su alrededor se ubican las doce habitaciones distribuidas en anillo que pertenecieron a los familiares del Marqués. Hoy considerada Museo Histórico, deja entrever elementos y aposentos familiares del marqués Campero.

En uno de sus salones funciona la biblioteca Bernardino Rivadavia, con volúmenes de gran antigüedad, y en otro se encuentran artículos regionales en venta. Sus jardines fueron acondicionados para que allí funcione un camping sombreado con sauces y olmos siberianos.

Un dato histórico interesante es que el último Marqués de Yavi se sumó a la causa de la Independencia y que la localidad fue escenario de numerosos avances y retiradas de los ejércitos patriotas y realistas durante los combates por la Liberación Nacional.

Autor Marcelo Sola Fotografo Marcelo Sola

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