Su viaje por Argentina comienza aquí.
Temáticos

Parque Nacional Iguazú

Parques Nacionales de Argentina

Texto: Karina Jozami
Cataratas en el Parque Nacional Iguazú
Fotos:Parque Nacional Iguazú: Cataratas del Iguazú (foto: Jorge González)

Cuando en 1902 el prestigioso arquitecto y paisajista francés Carlos Thays recorría y trazaba los planos para acceder a los saltos de las Cataratas del Río Iguazú, sabía que este magnífico entorno natural debía ser preservado. Tal era su convicción que realizó el primer proyecto de creación y ordenamiento de un Parque Nacional en el país. En Iguazú se vio concretado en 1934, cuando el gobierno nacional adjuntó a las 55.000 has destinadas a la reserva, 20.000 has pertenecientes desde 1928 al ejército. En este sentido, el Parque Nacional Iguazú fue planificado con anterioridad a su creación definitiva y estuvo íntimamente ligado al nacimiento del sistema actual de áreas protegidas argentinas, ya que fue el primero de la zona norte y el segundo en el país.

Así, el Parque Nacional Iguazú se crea para proteger el increíble entorno natural conformado por las Cataratas del río homónimo y la exuberante selva subtropical que las rodea con su flora y fauna características.
En su límite norte, marcado por el río Iguazú que demarca la frontera internacional, se encuentra su par brasileño. Ambos, en 1984, fueron declarados Sitio de Patrimonio Mundial por las Naciones Unidas.
La selva misionera, que fuera de los límites argentinos recibe el nombre de selva paranaense, constituye uno de los biomas más ricos del mundo por la diversidad de formas de vida que alberga. Más de 2.000 especies identificadas de plantas, más de 400 especies de aves, que representan la tercera parte del total de las argentinas, e incontables clases de insectos, caracterizan esta zona.

En sus orígenes la selva brasileña meridional se prolongaba, llegando a cubrir toda la provincia de Misiones. Pero el avance y el desarrollo urbano han producido devastadoras deforestaciones, conminando a esta eco-región a un pequeño sector que actualmente es ocupado, en su mayor parte, por el Parque Nacional Iguazú, casi el último refugio de la pluviselva subtropical de Argentina. Tanto la temperatura como la humedad son elevadas en forma constante, lo que provoca que la región se parezca a un enorme invernadero. Así, la luz, el agua y la temperatura, de gran intensidad, permiten que la naturaleza despliegue toda su fuerza vital.

Foto:Navegando hacia las Cataratas (foto: Jorge González)
Video:Parque Nacional Iguazú (cámara: Jorge González - edición Eduardo Epifanio)
El Parque Nacional Iguazú se crea para proteger el increíble entorno natural conformado por las Cataratas del río homónimo y la exuberante selva subtropical que las rodea con su flora y fauna características


Refugio subtropical

El escenario selvático define una variedad de estratos de vegetación, que cubre prácticamente el espacio entre el suelo y la copa de los árboles mayores y que se tornan indistinguibles por la maraña de enredaderas, lianas y epífitas (plantas no parasitarias que crecen usando otras como apoyo).
Entre las majestuosas especies arbóreas que se pueden apreciar, encontramos el guatambú blanco, el laurel negro y la cancharana, cuyos troncos aparecen tapizados por cascadas de epífitas y trepadoras. Entre ellos, crece una grácil palmera, de porte más pequeño, el pindó, con un esbelto tronco que puede alcanzar unos 20 m de alto, coronado por un penacho de largas hojas pinnadas (en forma de pluma). A ellos se les suma el aguay, el laurel amarillo y, en menor cantidad, el petiribí codiciado por su madera de alto valor. Más allá de las copas de estos árboles, suelen emerger verdaderos gigantes de más de 30 m de altura, como el incienso, el ybirá pitá, el ambay, el rabo molle y el espectacular timbó o pacará, imponente por su altura y el grosor de su tronco.
Un caso singular es el del guapoy, ibapoí o higuerón bravo, cuyas semillas son dejadas por las aves y mamíferos que se alimentan de sus higos, en cavidades o grietas de los árboles. Allí germinan, gracias a la materia orgánica de las cortezas en descomposición, y sus delgadas raíces van envolviendo el árbol hasta llegar al suelo para cobrar fuerza y convertirse en un único tronco. De este modo, el guapoy termina por matar al árbol original, reemplazándolo en el estrato arbóreo, para desarrollarse con una gran copa y alcanzar una altura de 20 m.
Otra comunidad especial del Parque Nacional Iguazú es la selva de palmito y palo rosa, éste último sobrepasa los 40 m de altura y su tronco recto tiene hasta 2 m de diámetro. A su sombra crece el palmito, la codiciada palmera cuyo tronco termina en un cogollo comestible y su extracción provoca la muerte de la planta.

En la capa intermedia llaman la atención los helechos arborescentes y los arbolitos de frutas carnosas y, por debajo de estas plantas, una multitud de helechos y arbustos entre los que no pasa desapercibida la ortiga brava, con hojas de gran tamaño que al contacto son muy urticantes.
Como resultado de la extraordinaria diversidad de la flora, es difícil encontrar muchos ejemplares de cada especie, factor que explica la escasa existencia de flores en algunos momentos determinados. Sin embargo, la floración se da en casi todo el año y sirven de alimento, al igual que los frutos, para varias aves y mamíferos.
Algunos animales, para alcanzar los frutos, flores, hojas tiernas e insectos que abundan en las copas de los árboles, han desarrollado una cola prensil como adaptación a la vida arborícola. Esta característica la poseen distintas comadrejas, como el tamandúa u oso melero, el coendú o puercoespín arborícola, y los monos caí.
Y así como se adaptaron los herbívoros a vivir desde las copas de los árboles hasta el suelo, sus depredadores desarrollaron similares capacidades para cazar sus presas en todos los niveles de la selva. Carnívoros como el osito lavador o mayuato, el coatí y el tayra o hurón mayor, trepan a los árboles procurando su alimento.

El Parque Nacional Iguazú también es el último resguardo en nuestro país para especies en peligro de extinción como el tigre o yaguareté. A esta altura, aunque nos desilusione un poco, conviene aclarar que no veremos la selva repleta de animales. Dado su particular comportamiento, la presencia faunística en general se presiente y deduce a partir de los rastros que deja. Sin embargo, podemos imaginarnos que la abrupta vegetación conforma un "edificio", en el cual los animales conviven en distintos "pisos". Si nos internamos en el Parque en un safari fotográfico y observamos atentamente, veremos cómo algunos se mueven en su "techo", a más de 20 m de altura, otros que viven en cañaverales o los que habitan en el suelo.
Los que lucen todo su esplendor a través de sus coloridos y trinos, son los tucanes, los loros, los trogones o surucuáes y la gran variedad de aves que pueblan el Parque Nacional. Los delicados picaflores de corona azul y los de garganta blanca son los mejores representantes de esta clase de pájaros que viven del néctar de las flores o de los insectos.

Pero sin lugar a dudas son las mariposas las que embellecen y distinguen a la reserva natural de Iguazú. Por su diversidad de colores, tamaños y formas, las del género morpho, cuyo nombre significa "hermosa", sorprenden con tonos azules metálicos o con complejos diseños combinados y una envergadura de 15 cm. Las colas de golondrina, llamadas así por poseer colas en sus alas posteriores, sobresalen de la concentración de mariposas que absorben sales disueltas dondequiera que se haya formado un charco

Cataratas del Iguazú
Fotos:Cataratas del Iguazú (foto: Pablo Etchevers)

Agua grande

Por el año 1541, en el momento en que don Alvar Núñez Cabeza de Vaca, segundo adelantado del Río de la Plata, emprendió una travesía desde la costa atlántica del estado brasileño de Santa Catarina hacia Asunción del Paraguay, seguramente no imaginaba que iba a toparse con las Cataratas. Vistas por primera vez desde la mirada de un hombre blanco, las bautizó con el nombre de Saltos de Santa María, pero con el tiempo prevaleció su nombre indígena, Iguazú, que en guaraní significa "agua grande".
Nacido en la Serra do Mar a 1300 m de altura, el río Iguazú fluye sinuoso hacia el oeste por más de 500 kilómetros, desembocando en el Paraná a sólo 90 metros sobre el nivel del mar. Antes de producir las cataratas, en su curso superior forma varios saltos y "correderas" que alternan con las "canchas", amplios y profundos remansos donde la corriente violenta parece detenerse.
Ya entrando al Parque Nacional Iguazú, se ramifican los islotes y la isla de San Agustín, con más de un kilómetro de largo. Desde allí se ensancha el río que tuerce hacia el sur y luego retoma el norte, formando una "U" que contiene la gran falla causante de un abrupto desnivel en el terreno y, por ende, de las cataratas. En su curva, la multiplicación de escollos e islas dividen al río en numerosos brazos que, cuando llegan al barranco, originan cada uno un salto de agua, formando entre todos un gran abanico: las Cataratas del Iguazú.

Los intersticios de las arrasadoras paredes de agua son atravesados con extraordinaria precisión por el vencejo de cascada, que hace nido y contempla la caída del agua sobre los verticales paredones rocosos. Las bandadas de jotes cabeza negra aprovechan los empujes de aire ascendente para sobrevolar los saltos, mientras que en los cursos de ríos y riachos habitan el yacaré overo o de hocico ancho y el casi extinguido lobo gargantilla.
En el ambiente de humedad extrema de la zona de las cataratas, se desarrollan rarezas exclusivas de este lugar del país, como el bosque de cupay, un árbol cuyas hojas al brotar son cobrizas, y los pastizales de Paspalum lilloi, una gramínea que crece entre las piedras del río.

El recorrido por los senderos, escalinatas, puentes, pasarelas y balcones que nos acercan a los distintos saltos, suele atraer singulares visitantes. Los confiados coatíes y el tucán grande, una de las cinco especies de esta ave que habita la reserva, suelen sorprendernos en las pasarelas. Y en los senderos, hacia el mediodía, podemos ver asolearse a las lagartijas del género tropidurus, ágiles por su buena adaptación para alcanzar las escaleras y trepar troncos o piedras.

Impacto ambiental

Hoy en día, los problemas de conservación del Parque Nacional Iguazú se centran en compatiblizar el crecimiento urbano y el desarrollo turístico con los ambientes naturales.
El principal riesgo para la fauna no lo constituye tanto la caza furtiva, debido a su estricto control, sino la Ruta Nacional N° 101, que atraviesa de oeste a este todo el Parque. En este camino mueren atropellados desde reptiles, anfibios y aves hasta mamíferos como tapires, osos hormigueros e incluso yaguaretés.
Asimismo, la extracción ilegal de palmitos hace peligrar las plantaciones silvestres y ya ha provocado enfrentamientos armados entre guardaparques y pobladores rurales.
Por otra parte, el borde este del área protegida sufre una constante presión de las zonas inmediatas que son fuertemente modificadas por la actividad humana.

Para tener en cuenta

Mapa de ubicación del Parque Nacional Iguazú Vías de acceso:
•  Terrestre: Ruta Nacional N° 12 ó Ruta Nacional N° 101. La localidad más cercana al Parque es Puerto Iguazú, a 17 km de distancia.
•  Aérea: Vuelos nacionales e internacionales que hacen escala en Puerto Iguazú (Argentina), Ciudad del Este (Paraguay) y Foz do Iguazú (Brasil). El aeropuerto de Iguazú dista 7 km del área de las Cataratas.
Infraestructura:
Existe un Centro de Informes en el portal de entrada del Parque Nacional y varios restaurantes, quioscos, negocios de productos regionales y souvenirs, y locutorios, entre otros servicios.
Recorridos:
•  Circuito Inferior: puntos panorámicos muy cercanos a los saltos, rodeados de selva.
•  Circuito Superior: distintos lugares para observar la selva particular de las islas del río Iguazú superior.
•  Garganta del Diablo: una excursión en bote permite apreciar este imponente espectáculo.
•  Observatorio de aves: ubicado a 1 km del Centro de Visitantes.

Intendencia del Parque Nacional Iguazú
Victoria Aguirre 66
(3370) Puerto Iguazú - Misiones - Argentina.
Tel.: 54 3757 4232 / 42072 / 420382
E-mail: iguazu@apn.gov.ar; iguazu@interiguazu.com.ar; pniguazu@iguazunet.com

Fuentes bibliográficas:
Erize, F.; Canevari,M.; Canevari, P.; Costa,G. y Rumboll, M. "Los Parques Nacionales de la Argentina y otras áreas naturales" Ed. INCAFO. Madrid, 1981.
Página oficial de la Administración de Parques Nacionales www.parquesnacionales.gov.ar


 
Welcome Argentina - Parques Nacionales en Argentina
© 2003-2014 Prohibida su reproducción total o parcial. Derechos de Autor 675246 Ley 11723

Quiénes somos | Contacto | Prensa y publicidad | Términos y condiciones
Interpatagonia S.A.
Compartir en Twitter Siga Welcome Argentina en Twitter
Compartir en facebook Welcome Argentina en facebook: Me gusta
Suscríbase a nuestro canal de YouTube Videos de Welcome Argentina en YouTube
Síganos en Google+