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La ciudad autónoma de Buenos Aires es reconocida mundialmente por sus marcados contrastes culturales que se ponen de manifiesto en la variada arquitectura de edificios históricos, monumentos, museos, teatros y espacios libres. En ella conviven distintos barrios con diferentes matices que forjan el espíritu cosmopolita y ajetreado de la ciudad.
Una excelente propuesta para tener un pantallazo de los lugares más interesantes de la ciudad es realizar un city tour guiado y conocer así algunos de los secretos de esta enigmática metrópoli.
Se parte desde el lugar de alojamiento con rumbo al corazón mismo de la urbe. La plaza San Martín es la primera parada. Entre sus verdes lomas se encuentra el monumento que rinde homenaje a los soldados caídos en la Guerra de Malvinas de 1982. Enfrente se encuentra la calle peatonal Florida, un atractivo paseo de compras por el que circulan diariamente miles de personas que trabajan en el microcentro porteño.
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El transfer se dirige hacia el barrio de Retiro. En el trayecto se pueden observar las espejadas Torres Catalinas Norte, el Edificio Kavanagh y el Sheraton Hotel.
En Retiro se encuentra el nudo de comunicaciones ferroviarias con las líneas Mitre, San Martín y Belgrano. A la derecha de la vía por la que se transita se observa la Torre Monumental –ex Torre de los Ingleses– que posee un reloj estilo Big Ben, regalo del gobierno británico.
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Por la Av. del Libertador se suceden un sinnúmero de edificios públicos de notable envergadura y con importantes ornamentos arquitectónicos como la Sede de Gobierno Nacional –Casa Rosada–, la Facultad de Derecho y la Escuela de Ciencias Sociales, con estilo neoclásico.
En la Plaza Carlos Thays se observan figuras artísticas de Bottero, el Palais de Glace y al fondo se alcanza a divisar el Centro Municipal de Exposiciones donde se efectúan ferias de reconocimiento mundial.
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A continuación aparece una flor gigante llamada Floral Genérica. Esta particular escultura, que pesa dieciocho toneladas, mide veinte metros de longitud y cuarenta de diámetro, se abre por las mañanas y se cierra cuando anochece. |
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En dirección al barrio de Palermo se pasa frente a las embajadas de Portugal y Grecia, de netos cortes renacentistas. Más adelante se erige el Museo de Arte, Ciencia y Tecnología que posee importantes obras artísticas de Antonio Verdi y Frida Kahlo.
Luego se encuentra el Jardín Japonés, en cuyo interior se contemplan hermosas orquídeas y lagos artificiales colmados de peces multicolores. Allí se puede disfrutar, además, su pintoresca casa de té, lo cual lo convierte en el centro cultural de esa comunidad en la Argentina.
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Ya en Palermo se puede comprobar el resultado de la obra del arquitecto Carlos Thays, quien diseñó la zona de parques conocida popularmente como los Bosques de Palermo. Allí se encuentra el Lago de los Suspiros, hermoso lago artificial rodeado por añosos árboles y un elegante rosedal, entre glorietas y puentes colgantes. En sus alrededores se halla el Planetario Galileo Galilei, creado en 1967. |
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Sobre la Av. Libertador y Dorrego se encuentra el Hipódromo Argentino, testimonio del estilo arquitectónico de la belle époque donde además de realizarse carreras de caballos, se llevan a cabo importantes eventos sociales.
Al otro lado de las vías del ferrocarril se puede ver el Centro Cultural Islámico Rey Fahd con su imponente mezquita que puede albergar hasta mil seiscientos fieles.
Luego se comienza a desandar la misma avenida por la que se venía circulando para pasar frente al Zoológico de la Ciudad. Desde el enrejado se pueden ver las jaulas con motivos alegóricos al país de origen de los animales. De este modo se puede observar el palacio asiático para los elefantes, las ruinas bizantinas para los flamencos y la fortaleza medieval para los tigres.
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