ransitar por el Alto Valle del Río Negro, en cualquier temporada, implica apreciar lo que significa la acción productiva del hombre sobre la naturaleza y sus riquezas. Se pueden ver las chacras con cultivos intensivos de frutales y hortalizas alternadas con diferentes establecimientos de elaboración y producción de jugos y conservas que han logrado su inserción en el mercado mundial.
Arribar a Cipolletti da la sensación de estar pisando una zona pujante como pocas, con avances tecnológicos y culturales que se destacan conjuntamente con el incipiente paisaje de bardas y mesetas patagónicas, en su diversidad de colores rojizos y ocres que dan al paisaje una calidez y un carácter propios e irrepetibles.